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Curvas y cerámica: la heladería de Lorca que invita a entrar, diseñada por Juancho González

Curvas y cerámica: la heladería de Lorca que invita a entrar, diseñada por Juancho González

Curvas y cerámica: la heladería de Lorca que invita a entrar, diseñada por Juancho González

interior de una heladería en Murcia

La cerámica y las formas curvas definen el carácter de esta heladería, diseñada por el interiorista Juancho González en Lorca (Murcia).

En su estado original, el local, de cerca de 90 metros cuadrados en total, presentaba dos espacios independientes pero la intervención los ha integrado en un único recorrido, amplio y luminoso, por donde fluye la luz natural que entra desde la calle.

“Nuestro objetivo era crear un espacio que fuera muy refrescante, que desde la calle llamara a pedirse un helado, sobre todo en los días más calurosos que nos ofrece nuestro amado clima mediterráneo” explica Juancho González. Para conseguirlo, las baldosas de cerámica verticales que revisten paredes y un gran banco de formas sinuosas también alicatado han sido dos grandes aliados.

En el local se respira mucho movimiento, un ambiente vivo y a la vez relajado, en el que juegan un papel protagonista los volúmenes curvos, revestidos de azulejos verticales, que funcionan como mostradores de helados y como barra de cafetería.

La ausencia de ángulos rectos en los elementos principales genera una circulación libre, sin barreras visuales ni físicas, de modo que el cliente se orienta con naturalidad.

heladería con interiorismo de Juancho González

El color como herramienta de zonificación

La cerámica, en tres colores distintos, azul, gris topo y negro brillante, se convierte en el perfecto elemento diferenciador de espacios, sin necesidad de paramentos o artificios.

Nada más entrar, la cerámica en gris topo brillante, envuelve arriba y abajo los volúmenes del mostrador de helados. Una columna de suelo a techo, revestida en tiras verticales de espejo oscuro, remata esta área y contribuye a generar mayor sensación de armonía matérica y luminosidad.

El tono azul océano, en el mismo formato de pieza cerámica, recubre un banco corrido de formas sinuosas que conforma una L junto al gran ventanal que da a la calle. En la pared blanca, tres paneles verticales verdes introducen un contrapunto cromático que refresca el conjunto sin romper la coherencia.

Para el segundo mostrador circular, que acoge la zona de cafetería, se han utilizado azulejos verticales en negro brillante.

La pared de estuco de acabado irregular —que recorre la zona de sala en contraste con el brillo de la cerámica— añade una tercera textura que amplía perceptualmente el espacio y suaviza la transición entre áreas.

Formas y luminaria como extensión del mismo gesto

El techo, de geometría orgánica y líneas fluidas, se aleja de la retícula convencional. Su perímetro ondulado incorpora iluminación indirecta oculta, generando un efecto de plano flotante que aporta continuidad visual y una atmósfera suave y contemporánea.

La iluminación lineal integrada describe trayectorias curvas que replican y amplifican la geometría de los volúmenes inferiores, creando una continuidad entre suelo y techo que unifica la lectura del espacio. La iluminación rasante en la base de los mostradores refuerza la sensación de ligereza de los volúmenes, como si flotaran sobre el pavimento de gran formato en tono arena.

El mobiliario de sala, taburetes de silueta orgánica y mesas auxiliares en blanco impoluto, prolonga el vocabulario formal del proyecto: materiales con cuerpo, formas sin aristas, escala doméstica que invita a la pausa.

Un espacio que se lee antes de entrar

Desde el exterior, el escaparate de gran formato permite leer la organización interior: los cilindros cerámicos, los arcos de luz, la vegetación colocada con criterio en los puntos de descanso. “En un local de estas características, donde la experiencia de compra dura pocos minutos, la arquitectura interior debe comunicar con un solo golpe de vista” explica el interiorista murciano Juancho González.

El resultado es un espacio comercial que combina precisión técnica y calidez material.

Fotografías: Adam García Photo

 

interior del baño en la heladería de LorcaSobre Juancho González Interiorismo

Fundado en 2008 y ubicado en Lorca (Murcia), Juancho González Interiorismo es un estudio creativo especializado en diseño de interiores divergente.

Su enfoque único combina la pasión por la creatividad con una profunda comprensión de la funcionalidad, dando lugar a espacios que no solo son estéticamente impactantes, sino también prácticos y llenos de vida.

El equipo, liderado por Juancho González, cuenta con una trayectoria que abarca desde la construcción hasta el diseño de muebles, habiendo perfeccionado sus habilidades en la mueblería de su padre durante más de una década. Esta experiencia multifacética les permite abordar cada proyecto con una perspectiva integral y una atención meticulosa al detalle.

Comprometidos con la innovación y la personalización, en Juancho González Interiorismo se especializan en la creación de ambientes que reflejan la personalidad y las necesidades únicas de cada cliente. Su metodología autodidacta y sin límites les impulsa a explorar nuevos horizontes, romper barreras y crear diseños vanguardistas que transforman espacios y enriquecen vidas.

Para más información sobre sus proyectos y filosofía: www.juanchogonzalez.com